Nuestros poderosos comensales

Hola, queridos amigos!

¿Recuerdas mi blog sobre Tus Peores o Mejores aliados? Este tema me parece fascinante porque hay muchas cosas que todavía no sabemos sobre los beneficios de cuidar nuestro microbioma. Si no sabes a qué me refiero con microbioma, te recomiendo que leas ese blog para que estés completamente conectado con lo que voy a compartir aquí.

Básicamente, nuestro microbioma (la comunidad de bacterias buenas y malas que viven en nuestro tracto gastrointestinal) es como la selva amazónica: diversa pero al mismo tiempo vulnerable si no nos preocupamos por ella, como deberíamos hacerlo.

Para que los seres humanos gocemos de una salud óptima, debemos proteger la diversidad del microbioma. Estas pequeñas criaturas son esenciales para nuestro bienestar. Creo que puedo predecir lo que estás pensando: está hablando de comer sano para evitar el sobrepeso y los problemas digestivos. Bueno, hay un poco de eso, pero hay mucho más que eso.

Numerosos estudios nos muestran la conexión entre nuestro microbioma y el sistema neurológico e inmunológico, así como la influencia del mismo en la expresión genética y el papel más obvio que es de la absorción de nutrientes para el funcionamiento adecuado del organismo.

Quiero centrarme en las tres primeras conexiones porque siento que no hay suficiente información disponible (a menos que realmente la busques) y estoy segura de que puedes aprender algo nuevo hoy.

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Photo by Regeneratemagazine.com

Conexión del microbioma con el sistema neurológico

Diferentes estudios de investigación y revistas médicas demuestran la conexión entre nuestras bacterias sanas y el cerebro. De hecho, los neurotransmisores como la serotonina y la dopamina en realidad se fabrican en el intestino. La serotonina se usa dentro del cerebro y afecta nuestro estado de ánimo, comportamiento social, apetito, sueño, memoria y función sexual. La falta de serotonina conduce a la depresión, la ansiedad, el autismo, la esquizofrenia, entre otros. Por otro lado, la dopamina, que es otro mensajero en el cerebro, está involucrada en muchas actividades tales como patrones de comportamiento, cambios de humor, aprendizaje, factores motivacionales (recompensa y refuerzo). Cuando carecemos de dopamina, enfermedades como el Parkinson, la esquizofrenia y trastornos por deficit de atención con hiperactividad son más comunes que sucedan.

Para más información sobre este tema, haz clic aquí.

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Photo by Gutmicrobiotaforhealth.com

Conexión del intestino con el sistema inmunológico
¿Sabía que alimentar a tu microbioma es la clave para luchar contra las enfermedades? ¿Y sabías que el 80% de tu sistema inmunológico está ubicado en tu intestino? Apuesto a que no lo sabias, pero es absolutamente cierto. Todos los días, hay más estudios que demuestran que todas las enfermedades se originan en el sistema digestivo y todo comienza con inflamación en el intestino. La inflamación ocurre cada vez que comemos cosas malas (alimentos fritos, alimentos procesados, alimentos con aditivos y hormonas, azúcares refinadas). Puedes vivir muchos años con inflamación y antes de que te des cuenta, la enfermedad ya está viviendo en tu cuerpo. Nuestras buenas bacterias disminuyen cada vez que comemos los alimentos equivocados y la única forma en que podemos mantenerlo sano (para que puedan luchar contra las bacterias malas y evitar enfermedades) es alimentarla adecuadamente.

Para más información sobre este tema, haz clic aquí.

Por último, tenemos la conexión entre el intestino y nuestros genes. Sorprendentemente, el microbioma se comunica constantemente con nuestros genes y tiene el poder de transformarlos. Nuestras respuestas metabólicas se ven afectadas por esta relación en el sentido de que si hacemos las “cosas correctas” ayudaremos a transformar esa expresión genética en positiva y, por lo tanto, estaremos sanos y felices. Por el contrario, si seguimos comiendo opciones poco saludables, fomentando altos niveles de estrés y se combina con poca actividad física, lo comunicaremos a nuestros genes también.

Entonces la pregunta es: ¿qué podemos hacer para que nuestros neurotransmisores (dopamina y seratonina) puedan hacer su trabajo correctamente? ¿Cómo podemos evitar caer enfermos?

La respuesta queridos amigos es muy simple: comer una dieta rica en vegetales, frutas, alimentos integrales y proteínas limpias. Fácil, ¿verdad?

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Photo by Wellandgood.com

No solo eso, para aquellos que ya están mostrando signos de enfermedades, una dieta de eliminación funcionará mágicamente. El ayuno es otra forma de ayudar a tu cuerpo a curarse y restablecerse. (Escribiré un blog para discutir este tema más adelante). Algo que ya puedes ir haciendo es comer con consciencia: mastica lo suficiente, busca el espacio para nutrir tu cuerpo con respeto y amor y por supuesto hazlo con alimentos sanos.

Mi opinión es que los cambios son fáciles de integrar cuando somos conscientes de las conexiones dentro de nuestro cuerpo, así como las del mundo exterior. Todo afecta nuestro bienestar: los alimentos que comemos, el estilo de vida que elegimos, las relaciones que cultivamos, nuestra conexión con nosotros mismos y también con nuestro microbioma.

Confío en que este blog te inspire para buscar más información y comenzar a implementar cambios en tu dieta. Si necesitas ayuda, comunícate conmigo estaré encantada de ayudarte.

No te olvides de compartir, recuerda que esta información es muy relevante para todos.

Un abrazote!

Published by

mxospina

Humanist 100% World traveler Passionate about education, wellness, ​and healthy food and living with intention

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